Como parte del Sistema de Arecifes Mesoamericano -declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO- Roatán, a unos 50 kilómetros de la costa norte de Honduras es uno de los principales destinos de buceo del mundo. La visibilidad del agua turquesa es consistente a cien pies durante todo el año, bajando a veces hasta unos 80 pies en la temporada de lluvias. Los promedios de temperatura del agua anda alrededor de los 25 grados Celsius, pero puede bajar a los 20 en enero y febrero. La isla, de casi 65 kilómetros de largo y cerca de 5 kilómetros de ancho, es en realidad la cima de una cordillera submarina llamada la cordillera de Bonacca. La cresta incluye las otras Islas de la Bahía, Utila y Guanaja, y los muchos pequeños cayos e islas cercanas. Roatán está rodeado por todos lados por un arrecife de coral vivo que contiene casi todas las especies de corales que crecen en el mar Caribe, incluidas varias especies de corales negros raros y esponjas de todos los colores y formas. Y lo mejor es que el sistema de arrecifes está a solo unos pasos de distancia de la playa de su hotel.